¿o de tenerte con ganas?
Y es que me sucede,
a veces te tengo y ya no te quiero,
pero cuando ya no te tengo,
como me haces falta.
No me siento culpable de ese sentimiento,
así soy, la pregunta es (y tienes que responder)
¿me extrañas tú a mi?
Mejor no contestes,
ahorrame el dolor de estremeserme si dices que no,
o la alegría de ilusionarme si contestas que sí.
Te extraño, es lo que pasa,
lo que sucede, lo que me agobia.
Pero de vez en cuando.
Hay veces que ni me acuerdo de ti.
Me vienes y me vas,
otras me vienes y te quedas,
y otras más ni tus luces.
No me quiero poner cursi,
pero creo que te quiero.
¿Que ya lo sabías?
Bueno, gracias por saberlo,
da igual, recordartelo no me hace perder nada,
¿o sí? Se vuelve complicado.
No recurro a poemas de amor,
si voy a regalarte palabras, toma las mías.
¿Ya no las quieres? Ni modo, ya las tienes.
Aquí (literalmente) ya no hay devoluciones.
