¿Y qué voy a hacer cuando te vayas?
¿Me puedes decir?
Tendré que volver a levantar mil murallas
que me impidan perseguirte
Suspirar por las noches
no será como antes
reprimiré mis reproches
dormiré viendo cuartos menguantes
y extrañando nuestras mil noches
Pero a ti no te importa
tú ya te fuiste
dejaste la puerta cerrada
para avisarme, sin usar las palabras,
que por ti ya no preguntara
Buscar una salida
de mi inminente desgracia
¡¿Dios mío te da gracia?!
¿No pudiste quitarme primero la destreza
de no extrañar a mi tormento?
Hoy estoy tomando un vino
no es bueno, mucho menos fino
pero embriaga despacio
y me recuerda el olor a ti,
el olor de tu cuerpo junto al mío.