lunes, 14 de mayo de 2012

Voluntad

Ahora mismo no sé que pensar. Si me estás tomando el pelo, como la primera vez. Pero esta vez trajiste flores, tal vez, si tan solo... ¡NO! Eso pensé la otra vez y mírame: 5 kg. de más, los párpados hinchados, y dos amistades perdidas. Nunca entiendo como es que vuelvo a caer. Y no es porque te amo. Porque si yo te amará tanto como digo, no te perdonaría el hecho de que te hayas revolcado con Conchita. ¿Conchita? ¿No pudiste elegir a nadie más? ¿Tenía que ser mi hermana? Ya ni la chingas, mírame, ya estoy llorando otra vez. No merezco esto. No merezco creer que soy lo peor porque a un patán como tú se le antojó tirarse a la hermana de su novia. Bueno, dime, ¿coge más rico que yo? ¿Sus 17 primaveras le dan ventaja sobre mí? No empieces con tus miradas, mírame a mí y pregúntate si es necesario hacerte la víctima. Pinche cínico, pocohombre. No te odio, pero que no daría por tener la voluntad de hacerlo. ¡Con un carajo que no me abraces! Y todavía traes serenata, ¡a ver! ¡Échense la de mujeres como tú! Siempre quise que me dedicaras esa y mira quien terminó dedicándola a quien. ¡NO NO NO! ¡Mejor cállense! Ya me tienen hasta la madre, ya me voy. ¡CON UN CARAJO QUE NO ME TOQUES! Ya déjame, por favor. Mira como estoy sufriendo, no lo merezco, no lo merezco. Ya no vengas más, te lo suplico, ya déjame, si quieres puedes quedarte con Conchita, pero a mi ya no me busques, sólo me haces más daño. Adiós Ricardo, adiós para siempre. A largo plazo sabrás si de verdad me amabas, hoy comprende que yo considero que no.

miércoles, 2 de mayo de 2012

En la voz y en la mirada

¿Quién te dio permiso de mirarme así,
con esa mirada tan característica de ti?
¿No ves acaso que me quema el alma?
Prende un deseo
Pero apaga una esperanza

¿Quién te dio derecho de portar ese aroma,
que hipnotiza, idiotiza y enamora?
Que no es normal en una persona,
que me recuerda a la madera,
que refresca cual llovizna

Eres como un juguetito andante
Todo el mundo te desea, ¿pero quien podrá amarte?
Y ese lujo te das, de despreciar con la mirada
y enamorar con esa oleada
de perfume sensacional

Anda ya, vete a casa. Enciérrate y ya nunca más salgas
No queremos que en una de esas te nos vayas
mejor no, y dedícame una mirada