jueves, 16 de mayo de 2013

Gusano.

Te vas, sin más que decir me dejas esa nota totalmente sin sentido "Ya me voy, un placer. Gracias por todo. Adiós". Nueve palabras para darme un golpe sórdido entre toda el alma. Se ha roto mi equilibrio. Me empecé a romper. Se me cayó la boca en cuanto leí tu nota. Por eso estoy escribiendo. Ganas no me faltan de llamarte gritarte y buscarte, pero al momento de pensarlo, también se me caen las piernas. Terminé en el suelo de un golpe, pero sin poder gritar. Soy como un gusano. Pues como un gusano me dejaste. Alcancé estas hojas que supongo pretendías usar en caso de extender tu despedida. ¿Despedida? Despedida a mis orejas, que se acaban de caer, ahora sí ya nada más me queda el recuerdo de tu voz. ¿Por qué una nota y con 9 palabras? Siempre entendí que eras de pocas palabras, pero ¿9? Pudiste usar 20, o 30. Con nueve me queda claro todo, ¿pero todo lo que hemos pasado han sido para ti 9 putas palabras? Ya se me cayó la nariz, ya no me queda más que aspirar a imaginar que huelo tu cabello. Y aunque se me haya caído lo único que me queda es "aspirar a", creo que no puedo pedir más. Mira, aun después de irte me sigues enseñando cosas, mi imaginación esta creciendo, lamento que sea alrededor de ti. Alrededor de ti, con mis brazos, se me ha caído el derecho. Gracia a Dios soy zurdo. Parezco cada vez más un gusano. Gusano. ¿Por qué me agradeces? "Gracias". ¿De qué? ¿De darte amor a cambio de 9 palabras? Mejor pégame un tiro. Pero vuelve. Te confieso que siempre creí que tenías poderes sobrehumanos. Creo que lo estoy comprobando. ¿Tenía un hechizo esa carta no? Por eso me estoy volviendo un gusano. ¡Ah! Se me ha caído mi ojo bueno. Ya disculparás que haya un poco de sangre e incoherencias en la carta, es que también pienso con los ojos, por ahí me entraste tú, por ahí te quedaste en mí. Espero que la encuentren para cuando se me caiga... Hablé muy rápido. Se me está cayendo el cabello. Este cabello que pasabas entre tus dedos por las mañanas. ¿Por qué precisamente 9? Me obsesiono fácilmente y mira lo que haces. 9. Por el ombligo se me han empezado a salir las vísceras. Ahí van mis intestinos. Al hígado le está costando salirse. Mira, va solo. Ya se fue. ¿Cómo se me van a quitar estas ganas de ti? ¿Las lanzó por la ventana? Dudo que cedan. Ya viven aquí. ¿Y si mejor me aviento yo? Sí. Ojalá pudiera. Soy un gusano, tirado en el suelo. Con un solo brazo y un ojo. Hueco. Tengo que vomitar. Expulsé mi estómago. Ya sólo soy una caja, ¿O un gusano? Déjame decirte que se me tan cayendo los dientes uno a uno. Quien diría que esto es muy doloroso. Pero no de dolor físico. Me esta doliendo el alma. Me estas doliendo tú. ¿También te estarás deshaciendo? Ojalá que no. ¡Sería una pena! ¿De qué me sirvió tratar de convencerte que sí te quería? Es más, ¿por qué lo preguntabas? Caray, el páncreas se despidió, pero ¿quien querría estar con un gusano? Un gusano. Ya sé por qué te fuiste. O no. Porque los gusanos son gusanos y lo que tú querías eran mariposas. Increíble que añoraras mariposas, cuando añoranzas sobre ti no tenías. Yo sí las tenía y mira lo que me ha pasado, me hice gusano. Ya siento flojo mi brazo. Ojalá te llegue esta carta, ¿te acuerdas de mis cartas? Yo no. Porque soy un gusano.

No hay comentarios: